Amigo lector,

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Bienvenido a este blog dedicado a la Astronomía y a la Astrofotografía, dos de mis grandes pasiones. Aquí podrás encontrar las noticias más recientes relacionadas con la Astronomía , así como mis últimos trabajos en fotografía astronómica. Quiero dedicar esta bitácora a la memoria de Carl Sagan, gran científico y excelente divulgador. Gracias a él varias generaciones de lectores y telespectadores se interesaron por la Astronomía en todo el mundo, hizo asequible a todos los públicos los conocimientos de la época sobre el cosmos y transmitió su pasión por la ciencia y el respeto al método científico.

______________________________________________________________________________________________________Jesús Canive

sábado, 27 de octubre de 2012

¿Por qué vemos siempre la misma cara de la Luna?



¿Se ha preguntado alguna vez por qué siempre vemos el mismo lado de la Luna? ¿Sabía que la Luna realiza una rotación sobre su eje cada vez que orbita la Tierra? ¿Porqué hay una cara oculta de la Luna? Veamos las relaciones entre la Tierra y la Luna y cuáles son las causas que producen una rotación sincrónica, un fenómeno que se repite en otros lugares del Sistema Solar.

La Luna completa un giro sobre su eje aproximadamente cada 28 días, que es el tiempo exacto que tarda en realizar su movimiento de traslación alrededor de la Tierra. Por lo tanto los periodos de rotación y translación son idénticos.  Si la Luna no girara sobre su eje, la cara opuesta a la Tierra durante la luna nueva sería la cara que veríamos durante la luna llena, no habría una cara oculta.  

Esta rotación sincronizada es el resultado de los efectos de marea causados por las fuerzas de atracción entre los dos cuerpos en los estadios iniciales de formación del satélite.

Una conclusión que podría sacarse de este fenómeno es que nos permite ver únicamente el 50 % de la superficie lunar, cosa que no es cierta.  En realidad vemos casi un 60% de la superficie total. El efecto que lo hace posible se llama libración y está producido por una serie de oscilaciones que no son fáciles de explicar:

Libración en longitud.- La Tierra no está en el centro de la órbita de la Luna. Este fenómeno se conoce como excentricidad y da lugar que la Luna aumente su velocidad al aproximarse a la Tierra y que decelere al alejarse, manteniendo constante, sin embargo, el giro sobre sí misma. Estos dos efectos combinados producen un pequeño desajuste u oscilación en dirección Este-Oeste con una amplitud máxima de casi 8 grados.

Libración en Latitud.- El eje de rotación de la Luna tiene una pequeña inclinación sobre el plano de su órbita que produce una oscilación Norte-Sur con una amplitud de casi 7 grados, lo que nos permite ver un poco más allá de los polos de forma alternativa. Este mismo efecto produce las estaciones en la Tierra.

Libración diurna.- Este movimiento está producido por la rotación de la Tierra y nos permite ver más de una extremo de la cara de la Luna y finalmente del otro extremo a medida que gira la Tierra. A modo de ejemplo, cuando caminamos junto a un edificio justo antes de llegar a él veríamos parte de su fachada lateral y al sobrepasarlo veríamos parte del otro lateral del edificio.

La combinación de estos tres efectos nos permite ver casi un 60% de la superficie lunar. En la siguente animación podemos apreciar en parte este efecto.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c0/Lunar_libration_with_phase2.gif
Animación: Wikipedia.

El efecto de rotación sincrónica no es un hecho aislado, es algo que se produce en otros lugares del Sistema Solar, por ejemplo entre Plutón y su satélite Caronte. En este caso la sincronización es doble, lo que produce que los dos objetos se den siempre la misma cara.

Por otro lado los cuatro satélites principales de Júpiter -Io, Europa, Ganimedes y Calisto- giran de forma sincrónica con su órbita por lo que se produce el mismo efecto que con nuestra luna, siempre muestran la misma cara hacia el planeta en torno al cual giran.

domingo, 7 de octubre de 2012

Un nuevo agujero negro en el centro de nuestra galaxia

El satélite SWIFT de la NASA ha detectado recientemente una emisión creciente de rayos X de alta energía  en la dirección del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Esta erupción producida por una nova de rayos X es poco común  e indica la presencia un agujero negro cuya existencia se desconocía hasta la fecha.


Vídeo de la emisión de rayos X capturada por el satélite Swit de la NASA es 16 de septiembre de 2012, como resultado de la captura masiva de gas por parte de un agujero negro desconocido hasta la fecha que ha sido bautizado con el nombre de J1745-26. Crédito: Centro Espacial Goddard de la NASA.

Una nova de rayos X es una fuente efímera de rayos X que aparece de forma  repentina, alcanza su máxima emisión en unos pocos días y luego se desvanece durante un período de tiempo que puede durar meses. La explosión se produce cuando un torrente de gas almacenado durante mucho tiempo, de forma súbita se precipita hacia una estrella de neutrones o hacia un agujero negro.

El nuevo agujero negro, que ha recibido el nombre de J1745-26, según las coordenadas de su posición, está localizado a unos pocos grados del centro de  nuestra galaxia en la constelación de Sagitario. Aunque aún se desconoce su distancia con precisión, se cree que puede oscilar entre 20.000 y 30.000 años luz, en las regiones más internas de la Vía Láctea.

Los observatorios terrestres detectaron emisiones tanto de infrarrojos como de radio, pero las espesas nubes de polvo que cubren esa zona de la galaxia han impedido a los astrónomos capturar una imagen en luz visible de Swift J1745-26.

La nova alcanzó su punto máximo de emisión de rayos X, con energías superiores a los 10.000 electronvoltios, el 18 de septiembre, alcanzando una intensidad equivalente a la de la famosa Nebulosa del Cangrejo, un remanente de supernova que sirve de objetivo de calibración para los observatorios de alta energía y es considerada una de las fuentes más brillantes de alta energía más allá del sistema solar.

A pesar de que las altas energías iniciales, estas se atenuaron rápidamente, lo que indicaba la presencia de una nova de rayos X, ya que este es un comportamiento típico de ese tipo de eventos. 

Este agujero negro debe formar parte de un sistema binario de baja masa que emite rayos X (LMXB), en el que el otro componente es una estrella similar al Sol. Una corriente de gas fluye desde la estrella normal y entra en el disco de acreción que se encuentra alrededor del agujero negro. En la mayoría de los LMXBs, el gas atrapado en este disco, se calienta mientras se mueve hacia el agujero negro, generando un flujo constante de rayos-X.

El flujo estable dentro del disco depende de la tasa de materia que fluye hacia él desde la estrella compañera. Bajo determinadas condiciones, el disco no puede mantener un flujo interno constante, acumulando el gas en las regiones exteriores. Como si de una presa se tratara, una vez alcanza un punto crítico, esta se rompe generando una oleada de gas muy caliente que se dirige hacia el agujero negro, creando así una nova de rayos X.

Cada explosión borra el disco anterior, dejando las regiones circundantes del  agujero negro con poco material que pueda caer hacia él, el sistema deja entonces de ser una fuente brillante de rayos X.

Este fenómeno ayuda a los astrónomos a explicar los estallidos transitorios a través de una amplia gama de sistemas, desde los discos protoplanetarios que se encuentran alrededor de estrellas jóvenes, a las novas enanas, donde el objeto central es una estrella enana blanca, e incluso las brillantes emisiones procedentes de los agujeros negros supermasivos que se encuentran en los corazones de galaxias distantes.


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Fuente: SWIFT



martes, 2 de octubre de 2012

Supernova Kepler


La muerte explosiva de estrellas masivas conocida como supernova, está entre los eventos más trascendentales en el cosmos porque gracias a ellas se esparcen por el espacio todos los elementos químicos que se producen en el interior de las estrellas que las desencadenan, incluyendo los elementos esenciales para la formación de planetas y para la propia vida. Una clase de supernova (tipo Ia) proporciona, además una gran ayuda a los investigadores. Este tipo de supernovas son utilizadas por los astrónomos como referencia para calcular las distancias de las galaxias remotas cuyas supernovas aparecen débiles debido a la enorme distancia. De esta manera se dispone de una herramienta de calibración de distancias cósmicas.

Imagen de los restos de la supernova Kepler tomada en tres longitudes de onda: visible (amarillo, Hubble), infrarojo (rojo, Spitzer) y rayos X (azul, Chandra). Los análisis de las imágenes en rayos X permien estimar la distancia al objeto en unos 21.000 años luz. Crédito: NASA Chandra/Spitzer/Hubble.
 
En octubre de 1604, se produjo una supernova en nuestra galaxia, la Vía Láctea, en la dirección de la constelación de Ofiuco. Su brillo fue tan grande que durante tres semanas fue visible incluso de día. JohannesKepler comenzó a observarla después de la primera semana, y posteriormente escribió un libro sobre el evento. Desde entonces, no se ha visto ninguna otra supernova en nuestra galaxia, aunque se han observado muchas otras en otras galaxias. La supernova de Kepler (como se la denomina a veces) resultó ser una supernova de tipo Ia, y debido a su proximidad es la referencia principal en la calibración de la distancia estándar. Irónicamente,  no se conoce realmente la distancia exacta de la supernova de Kepler. Se han realizado diversas estimaciones que oscilan entre diez  y veintiún mil años luz. 

Astrónomos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian han dado un paso importante en la búsqueda de esta distancia. Afirman que los restos  de la supernova Kepler tienen otra característica. A diferencia de la mayoría otros restos como los de las supernovas tipo 1a, los restos de la supernova de Kepler muestran claros signos de que la onda de choque explosiva encontró una densa cáscara circumestelar. Este grupo de científicos han utilizado el Observatorio de rayos x Chandra para observar el espectro de emisión de átomos de hierro en el gas caliente y modelardos como derivados de la eyección de supernova y del material alcanzado por la onda de choque. De las mediciones del tamaño, la fuerza y detalles de la emisión, concluyen que el remanente es probablemente mayor de unos 21 mil años luz, aunque se necesitan investigaciones adicionales para fortalecer estas conclusiones. Después de años de 407 de investigación científica, los nuevos resultados finalmente ayudan a clarificar nuestra comprensión de este espectáculo dramático.


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jueves, 20 de septiembre de 2012

El último viaje del Endeavour


Esta es la última maniobra de la lazadera espacial Endeavour en el Centro Espacial Kenedy de la NASA en Florida. Se trata de un time-lapse de tres minutos que muestra el proceso de acoplamiento sobre un Boing 747 que lo ha trasladado, al Centro Científico de California en Los Ángeles, donde será expuesto al público a partir del 30 de octubre.


 Crédito: NASA

Una gran cantidad de expectadores se ha dado cita en las inmediaciones del Centro Espacial para ser testigos y poder captar imágenes del último vuelo del Endeavour, esta vez a lomos de un B-747. El despegue se ha producido a las 7:22 del 19 de septiembre de 2012, tras dos días de retraso por causas meteorológicas.

La lanzadera espacial Endeavour fue el último orbitador construido por la NASA. Su montaje se inició en septiembre de de 1987 como vehículo de sustitución del Columbia. El ahora relegado a pieza de museo, ha realizado 25 misiones en las que ha viajado más de 200 millones de kilómetros, permaneciendo 299 días en el espacio.

El Discovery fue trasladado al National Air and Space Museum, Steven F. Udvar-Hazy Center en Virginia en Abril. Por su parte el Enterpraise fue transportado en Junio al Intrepid Sea, Air & Space Museum en Nueva York y el Atlantis será el último en ser transladado en noviembre al Visitor Complex del Centro Espacial Kénedy.

En la memoria del todos quedarán para siempre el Challenger y el Columbia así como sus respectivas tripulaciones. Vaya para ellos nuestro recuerdo, admiración y respeto.

Tripulación del Chalenguer. Crédito:NASA.
Tripulación del Columbia. Crédito NASA






jueves, 6 de septiembre de 2012

Vídeo de una impresionante erupción solar

En este vídeo de alta definición se puede apreciar con todo detelle una erupción solar producida el pasado 31 de agosto de 2012. En él se muestra la asombrosa potencia de las fuerzas producidas en la corona solar, así como su descomunal tamaño. Para realizar el vídeo se han tomado datos del telescopio STEREO, del observatorio SOHO, y del SDO.



Crédito: Scott Weissinger. Estudio de Visualización Científica del Centro Goddard de la NASA.

Para hacernos una idea del tamaño de estos filamentos, a continuación se reproduce una imágen en la que se aprecia el tamaño de nuestro planeta a escala:

Crédito de la imagen: NASA/GSFC/SDO


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miércoles, 29 de agosto de 2012

Las colinas de Marte

El explorador Curiosity de la NASA ha empezado a enviar imágenes con una resolución asombrosa. En esta en concreto podemos apreciar con gran detalle no sólo las rocas en primer plano, sino la ladera estratificada del cráter Gale en el que se encuentra el Curiosity.

Crédito de la imagen: NASA
Aunque se trata de una imagen de calibración, los detalles que muestra proporcionan mucha información. En primer plano pueden observarse rocas de composición y forma variada, de gran interes para los geólogos. En la zona intermedia, a una distancia de 3,7 km se encuentra una zona de dunas que tendrá que alcanzar el explorador para llegar a su objerivo, los estratros de la ladera del Monte Sharp que se encuentra a una distancia de 5,5 km de su posición actual, aunque la cumbre se halla a una distancia muy superior de 16,2 km.

Más imágenes del explorador Curiosity.


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jueves, 23 de agosto de 2012

Un reloj de sol en Marte

Para poder llevar a cabo su misión en la superficie de Marte el explorador Curiosity ha sido dotado de instrumentos de la más alta tecnología. Sin embargo también porta un instrumento de la tecnología más elemental. Se traga de un reloj de Sol que, al igual que en la Tierra, permite determinar la posición del Sol en el cielo y por lo tanto poder conocer la hora y la estación del año. 


Imagen del reloj de sol abordo del Curiosity. Crédito: NASA.
  
Este reloj solar tiene además referencias ópticas para la calibración de la cámara que captó está imagen el 19 de agosto, 13 días después de su llegada al planeta rojo. Además de las referencias de calibración, el reloj solar del Curiosity lleva inscrito los lemas“Marte, 2010”y“A Marte para explorar” alrededor de su bisel superior y un mensaje grabado alrededor de sus bordes:

 “Durante milenios, Marte ha estimulado nuestra imaginación. En primer lugar, vimos a Marte como una estrella errante, un portador de la guerra desde la morada de los dioses. En los últimos siglos, el aspecto cambiante que Marte mostraba en los telescopios nos hizo pensar que Marte tuvo un clima como la Tierra. Nuestras primeras imágenes de la era espacial revelaron un mundo de cráteres, similar a la Luna, pero las misiones posteriores mostraron que Marte tuvo agua líquida en abundancia. Con todo ello, nos hemos preguntado: ¿Ha habido vida en Marte? A aquellos que darán los próximos pasos para averiguarlo, les deseamos un buen viaje y la alegría del descubrimiento.”

Para saber más: Curiosity

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jueves, 16 de agosto de 2012

Nuevo sistema para predecir las erupciones solares


Un grupo de investigadores podría haber descubierto un nuevo método para predecir las erupciones solares con una antelación de más de un día. Saber con antelación cuándo se producen estos fenómenos puede ayudar a proteger los satélites, las redes eléctricas y a los astronautas, de las radiaciones potencialmente peligrosas.

Erupción solar. Crédito NASA.

El sistema funciona midiendo las diferencias de radiación gamma emitida cuando átomos de algunos elementos radiactivos decaen, o pierden energía. Hasta ahora era comúnmente aceptado que la tasa de decaimiento es constante, sin embargo los hallazgos recientes parecen desafiar esa regla.

La nueva técnica de detección se basa en la hipótesis de que las tasas de decaimiento radiactivo están influenciadas por la actividad solar, posiblemente por flujos de partículas subatómicas llamadas neutrinos. Según esta hipótesis, esta influencia puede aumenta y disminuir debido a cambios estacionales en la distancia entre la Tierra y el Sol y también durante las erupciones solares. Los datos  publicados en una docena de trabajos de investigación parecen apoyarla.

La investigación está dirigida por Ephraim Fischbach, profesor de Física de la Universidad de Purdure y por Jere Jenkins, un ingeniero nuclear y director de los laboratorios de radiación en la escuela de Ingeniería Nuclear. Jenkins, comprobó en 2006 mediante un detector instalado en su laboratorio que la tasa de decaimiento de una muestra radiactiva cambiaba ligeramente. Dicho cambio se iniciaba 39 horas antes de una gran llamarada solar.

Desde entonces, los investigadores han estado examinando variaciones similares en las tasas de decaimiento antes de las erupciones solares, así como las resultantes de las posiciones de la Tierra a lo largo de su órbita alrededor del Sol. Los nuevos hallazgos aparecieron la semana pasada en la revista Astroparticle Physics.

Por primera vez se ha utilizado el mismo isótopo en dos experimentos diferentes en dos laboratorios diferentes, y básicamente se ha observado el mismo efecto. Los datos mostraron una clara variación en la tasa de decaimiento de un isótopo radiactivo llamado cloro 36, con la tasa más alta en enero y febrero y la tasa más baja en julio y agosto, durante un período de observación entre julio de 2005 y junio de 2011.

Las erupciones solares pueden producir una eyección de masa de la corona solar con partículas de alta energía, que pueden interactuar con la magnetosfera de la Tierra, provocando tormentas geomagnéticas que pueden afectar a las plantas de energía. Dentro del ciclo solar de 11 años, se espera que la actividad solar alcance su máximo durante el próximo año, lo que podría provocar fuertes tormentas solares.

Las tormentas solares pueden ser especialmente devastadoras si la erupción está orientada directamente hacia la Tierra. Una enorme tormenta solar, llamada el evento Carrington, alcanzó la Tierra en 1859, en una época en la que la infraestructura eléctrica se limitaba a líneas telegráficas.

Hubo tanta energía durante esa tormenta solar que los cables de telégrafo se veían brillar y las auroras boreales fueron visibles desde Cuba. Ahora, sin embargo tenemos una sofisticada infraestructura de satélites, redes eléctricas y todo tipo de material electrónico por lo que una tormenta de esta magnitud sería catastrófica. Tener una advertencia de día y medio podría ser realmente útil para evitar daños.

Fuente: Prude University

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jueves, 9 de agosto de 2012

Encontrada materia oscura en torno al Sol



Un grupo de astrónomos de la Universidad de Zurich, del ETH de Zurich, la Universidad de Leicester y el NAOC de Pekín, han encontrado grandes cantidades de “materia oscura” cerca del Sol. El estudio será publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Simulación en alta resolución de la Vía Láctea para probar la técnica de medida de masa. Crédido: Dr. A. Hobbs.

La existencia de la materia oscura fue propuesta por primera vez por el astrónomo suizo Fritz Zwicky en la década de 1930. Fritz propuso que los cúmulos de galaxias contenían una misteriosa materia oscura que les impedía disgregarse. Casi al mismo tiempo, Jan Oort en Holanda descubrió que la densidad de la materia cerca del Sol era casi dos veces superior a lo que podría explicarse únicamente por la presencia de estrellas y gas. En las décadas posteriores, los astrónomos han desarrollado una teoría sobre la materia oscura y sobre la formación de la estructura que explica las propiedades de los cúmulos y galaxias en el universo, sin embargo no se ha sabido mucho sobre la cantidad de materia oscura en las inmediaciones de nuestra estrella.

Durante las décadas posteriores a la medición de Oorts,  numerosos estudios han encontrado materia oscura en cantidades entre 3 - 6 veces mayores de lo que cabría esperar, aunque se ha desconfiado de la fiabilidad de dichas mediciones. En este estudio, los autores están mucho más seguros de sus mediciones. La autora principal, Silvia Garbani, declara que se puede afirmar con un 90% de fiabilidad que la materia oscura en torno al Sol es superior a lo esperado.

Son muchos los físicos que apoyan la idea de que la materia oscura está compuesta por una nueva partícula fundamental que interactúa de forma débil con la materia normal, pero lo suficientemente fuerte como para ser detectada.

Si la materia oscura es una partícula fundamental, miles de millones de estas partículas habrán pasado a través de su cuerpo durante el tiempo que ha empleado en leer este artículo. Los físicos experimentales esperan capturar alguna de estas partículas en experimentos actualmente en marcha como XENON y CDMS. Conocer las propiedades locales de la materia oscura es la clave para revelar de qué clase de partícula está compuesta.

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martes, 10 de julio de 2012

Los sonidos de las auroras boreales


Existen muchas historias y leyendas sobre sonidos supuestamente asociados a las auroras boreales que generalmente han sido considerados producto de la imaginación.  Sin embargo un grupo de investigadores ha realizado grabaciones de sonido durante los últimos 12 años colocando micrófonos en las zonas de observación de auroras y ha descubierto que en algunas ocasiones queda registrado un sonido.




Hasta ahora se creía que la zona en la que se producen la auroras estaba demasiado alejada para que pudiera oírse ningún sonido.  Sin embargo este estudio realizado en Finlandia parece indicar que el origen del sonido es el mismo que produce las propias auroras.  Está aun por demostrar si el sonido lo producen las partículas de alta energía del viento solar o las perturbaciones magnéticas que estas partículas producen en el campo magnético de la Tierra.

Para realizar las grabaciones se utilizaron tres micrófonos separados, lo que permitió localizar el origen del sonido a tan sólo 70 metros del suelo.  De forma simultánea a las grabaciones, el Instituto Finés de Meteorología, realizó registros de las perturbaciones geomagnéticas. Los resultados indican que los sonidos no siempre se producen, pero cuando lo hacen, los registros geomagnéticos muestran un patrón característico.

El equipo científico autor de la investigación afirma que aun no está científicamente probado que sean las auroras boreales la causantes de estos sonidos parecidos a pequeños crujidos o golpes sordos. Lo que sí indica el estudio es que en ocasiones, mientras se producen estos espectaculares fenómenos luminosos, es posible oír sonidos que parecen estar asociados a las auroras boreales.


Fuente: Eurekalert

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lunes, 25 de junio de 2012

La sonda Voyager 1 en la última frontera


Después de 35 años de navegación y 18.000 millones de kilómetros recorridos en una misión sin precedentes, la sonda espacial Voyaguer 1 se aproxima a la última frontera de nuestro sistema solar.


Video de la NASA que muestra la posición de la Voyaguer 1

Cuando hablamos de frontera nos estamos refiriendo al límite de la heliosfera, una gran burbuja magnética que rodea al Sol y a sus planetas.  La heliosfera es el propio campo magnético del Sol inflado hasta un tamaño gigantesco por el viento solar.  Fuera de esta burbuja se halla el espacio interestelar, una región en la que nunca se ha adentrado una nave espacial, ni cualquier otra cosa creada por la raza humana.

Uno de los indicios que delatan la proximidad a esta última frontera es el aumento significativo de partículas de alta energía que impactan contra la sonda.  Estas partículas son principalmente protones y núcleos de helio acelerados hasta una velocidad próxima a la de la luz por lejanas supernovas y agujeros negros.  La heliosfera protege al sistema solar de estos proyectiles subatómicos.

Entre enero de 2009 y enero de 2012 ha habido un incremento gradual del 25% en la cantidad de estos rayos cósmicos que han alcanzado la Voyaguer 1.  Pero más recientemente se está observando un aumento aun más rápido.  A partir del 7 de mayo se ha producido un aumento del 5%, síntoma claro de que la soda espacial está muy cerca del límite del sistema solar, a unos 18.000 millones de km de la Tierra.

Los científicos esperan que cuando la nave supere esta frontera se puedan apreciar otros cambios como una desaparición casi completa de las partículas procedentes del Sol, o un cambio en la dirección del campo magnético en torno a la sonda.  Hasta la fecha no se ha producido ninguno de estos cambios, sin embargo todo indica que se producirán en breve.


Para saber más: Voyager


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martes, 19 de junio de 2012

Los dominios de Antares




La región de Antares y Rho Ophiuchi es, a mi gusto, una de las más bonitas del cielo de verano.  Hace tiempo que tenía ganas de fotografiarla, pero me lo han impedido varios factores, entre ellos, el hecho de que desde mi localización solamente lo tengo disponible durante algo más de una hora cada noche en esta época del año.  Finalmente, el pasado fin de semana he podido dedicarle dos noches, aunque la mitad de las tomas han tenido que ser descartadas debido a unas inoportunas nubes altas.

En la parte superior izquierda de la imagen, a pesar de los enormes halos, vemos a Antares, la estrella más brillante de Escorpio.  Se trata de una supergigante roja situada a tan sólo 550 años luz de nosotros. Para hacernos una idea de su descomunal tamaño, pensemos que su radio es tres veces la distancia entre la Tierra y el Sol, sin embargo su masa es de tan sólo 15 masas solares, lo que indica que está en su fase de expansión, próxima a estallar como supernova, cosa que sucederá en el próximo millón de años.

Debajo de Antares vemos a M4, un cúmulo globular situado a unos 7.200 años luz de nosotros.  Aunque esta distancia pueda parecer muy grande, en realidad M4 es, con toda probabilidad, el cúmulo globular más cercano a la Tierra de todos los que envuelven nuestra galaxia.  Se aleja de nosotros a la increíble velocidad de 250.000 km/h.

En la imagen se aprecian varias nebulosas de reflexión, en las que el polvo y el gas interestelar reflejan la luz de las estrellas que rodean.  También puede verse una enorme zona oscura con un tamaño de más de 100 años luz en la que la luz queda bloqueada en su viaje hacia nosotros por las densas zonas polvo y gas.

La imagen fue tomada con el telescopio Takahashi FSQ-106 y la CCD SBIG STL-11000, desde Sigüenza, Guadalajara, las noches del 15 y 16 de junio de 2012.  Las tomas han sido calibradas y procesadas con Pixinsight.


lunes, 4 de junio de 2012

James Cook y el tránsito de Venus

Los primeros registros de observaciones del tránsito de Venus fueron realizados por el astrónomo inglés Jeremiah Horrocks el 4 de diciembre de 1639. Horrocks pudo constatar que los tránsitos ocurrían de dos en dos separados por pocos años y que estos grupos de dos tránsitos estaban separados entre sí por algo más de un siglo.
A finales del siglo XVII, el astrónomo inglés Edmund Halley desarrolló un método para poder medir la distancia al Sol utilizando para ello mediciones precisas del tiempo que tardaba Venus en atravesar el disco solar y realizadas desde varios puntos de la superficie terrestre suficientemente separados.
James Cook
El tránsito de Venus más célebre fue el del 3 de junio de 1761 y pudo ser observado desde distintos puntos del planeta.  Una de dichas observaciones fue realizada por el entonces Teniente James Cook que navegó hasta Tahití junto al astrónomo Charles Green a bordo del HSM Endeavour. La isla había sido descubierta apenas un año antes y para llegar a ella había que navegar miles de millas de un mar apenas navegado y sin una cartografía de referencia fiable.
La Royal Academy financió este viaje ya que un siglo después de que Halley estableciera el método para calcular la distancia al Sol, aun no se disponía de los datos precisos que permitieran realizar dicho cálculo. Tener una idea, aunque fuera aproximada, de la distancia a nuestra estrella no era un tema menor, dado que a partir de dicha distancia podrían averiguarse el resto de distancias del sistema solar. La clave estaba pues en Venus. No se podía dejar pasar la oportunidad.

Llegaron a las costas de Tahití seis semanas antes del acontecimiento para poder prepararse para la observación de forma adecuada. Tuvieron tiempo incluso de construir un pequeño fuerte –hoy lo llamaríamos observatorio– para proteger el material de observación de la población indígena.
Cook y Green tuvieron serias dificultades a la hora de precisar las mediciones de tiempo del segundo y tercer contacto debido al efecto de “gota negra”.  Se trata de un efecto óptico que produce una macha negra que parece unir el borde del planeta con el borde del disco solar cuando ambos están muy próximos y que hace difícil precisar con exactitud el momento en el que coinciden. A pesar de esta dificultad las mediciones realizadas por Cook y Green diferían en tan solo 6 segundos.
Dibujos del tránsito de James Cook en los que se puede apreciar el efecto de gota negra.
Este viaje de observación tiene un significado especial para los australianos ya que tras haber completado con éxito las observaciones programadas, James Cook abrió las órdenes selladas del Almirantazgo Británico en las que se le ordenaba la búsqueda del desconocido continente austral.  No llegó a encontrar las míticas tierras pero en su búsqueda encontró Nueva Zelanda y Nueva Gales del Sur, reclamándolas para la corona británica.

HMS Endeavour.
El Endeavour atracó en Yakarta durante un periodo de 10 semanas para realizar reparaciones. En dicho puerto 7 marineros fallecieron de malaria. Alarmado, Cook abandono Yakarta tan pronto como le fue posible, pero el daño ya estaba hecho. Finalmente el número de fallecidos ascendió a 46, incluyendo al propio astrónomo Charles Green.

En julio de 1771 Cook regresa a Inglaterra a bordo del navio Deal. La tripulación superviviente del Endeavour regresaba por fin tras circumnanvegar el planeta en un viaje épico.
La expedición de Cook a menudo ha sido comparada con una misión espacial en la que se ponían a prueba las más recientes teorías científicas, utilizando para ello los instrumentos punteros del momento desplazándose a través de un medio hostil en una nave vulnerable y sin apenas referencias de navegación. La travesía del Endeavour recuerda mucho a las misiones Apolo.


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